La poesía de

Laura Yasan

Libros publicados

Loba negra

Edic. Educa, Costa Rica, 1999 Premio Educa, Costa Rica, 1998
Edic. La Bohemia, Buenos Aires, 1999 Premio Fondo Nacional de las Artes, 1998

Acta del Jurado del Certamen Latinoamericano EDUCA 1998

Después de considerar las obras presentadas a concurso de acuerdo a sus bases, este jurado decide declarar por unanimidad ganador del Premio Unico del Certamen Latinoamericano de Poesía, EDUCA 1998, al poemario Loba Negra, presentado bajo el seudónimo de Rumania. Se trata de una unidad poemática integral y bien trenzada, tanto conceptual como estéticamente, representativa de un poeta en proceso de madurez que asume con rigor y precisión un discurso femenino contundente y a ratos descarnado. Es notable su rigor lírico para acercarse a los conflictos humanos de fin de siglo y para asimilar una escritura poética contemporánea a una experiencia personal decantada. Abierta la plica correspondiente, se conoció que su autora es Laura Yasan, de nacionalidad argentina. Dado en la ciudad de San José, Costa Rica, a los siete días del mes de diciembre de mil novecientos noventa y ocho.
Mabel Morvillo, ARGENTINA; Rafael Cuevas, GUATEMALA; Carlos Cortés, COSTA RICA

Prólogo de Susana Villalba

Mujeres que se hacen todas las preguntas como por primera vez. Manadas de lobas. El acecho, deseo jadeante, un tono de respiración que observa desde lejos. ¿Acaso hay presa? Si la hay se la acosa sin tocar. O acaso hay que poner un pie del otro lado? Quién sabe, la expectativa abre más puertas que la satisfacción de un deseo que podría ser codicia o convención. Ser una bestia falsa quizá sea menos convencional que una loba fatal. La loba observa, fuera de la ruta circular de la pasión movida por un látigo de miedo. Pero también dentro, al fin y al cabo es falsa. Vislumbrar, dormir con piyama de seda sabiendo que la loba acecha en el sueño. Pero también acecha la muerte, el paso de los años, dadas ya vuelta las páginas del carnet de baile, los besos de riesgo incalculable. Para qué ser eterna en la imagen preestablecida de mármol. Se elige ser real en lo precario o al menos en la búsqueda de quién se oculta bajo el mito. Algo de loba que amamanta la fundación de la cultura occidental, algo de loba que lo desgarra, lo depreda. Pero sobre todo salir a mirar, a sospechar. Mirar de lejos, vigilia y vigilancia jadeante, descreer de "la metafísica de los saciados", creer en la desilusión, desmontar, desmontarse, develar la crueldad de un dios inverso, demoler la fe pero aferradas a la mesa de luz deja a las mujeres en la incertidumbre de tener que armar el cuerpo cada día, la palabra, el gesto, el personaje. ¿Será incluso escribir otra forma del engaño? Oro falso, anillo falso, falsos ídolos, falsa bestia, alcohol barato, trampa para lobas... Solo es real cuando no puede anclar en el amor ni en las palabras. Si dice nadie se llena la boca de personas. Involucrarse sería ser el centro de toda alternativa. Propagar el secreto sería perderlo. En cambio: hacerse todas las preguntas por primera vez. Hundir ese cuchillo hasta el final, escuchar el corazón sin concesión y sin consuelo.

seis seis seis

muchachitas fatales
en blancos zoquetes chinos
Indio Solari

yo quiero ser la seis seis seis
la anticristo new age
la más temida y succionar
de todo corazón la pulpa negra
el tibio jugo
la médula espinal como una auténtica
vampiro de rumania
ser yo la peor de todas
vengadora
y no esta bestia falsa
que no siente piedad
cuando mata una hormiga

ver en el humo

hay hombres con los ojos llenos de candados
siempre cargan consigo algún secreto sórdido
una estampita de bordes carcomidos
y la foto borrosa de un amor sin retorno
los domingos la tienden como un mantel sobre el recuerdo
hacen su fiesta de un material sin brillo
fumando lentos
pueden ver en el humo el más fino detalle de ese rostro
ganar en el alcohol la melodía innata de los héroes
suspirar quebradito hasta la noche
de no ser por la yegua soledad que pide piel a gritos
y que le abran de una puta vez

todos estamos solos en buenos aires

ella duerme con piyama de seda
afuera merodea un vendaval sudaca
la noche cobra víctimas
babea en las terrazas una furia homicida
nada cambia jamás
todos estamos solos en buenos aires
todos estamos turbios
todos estamos hartos
ella duerme con piyama de seda
abrazada a la almohada como hacemos los náufragos
detrás de la ventana
una mujer se enciende de pastillas
y se pone a pescar besos enfermos
todos estamos solos en buenos aires
todos estamos sucios
todos huérfanos
ella duerme y es joven hermosa vulnerable
afuera un hombre miente
en las pensiones se revuelve la sopa
en los bares circulan líquidos oscuros
todos convalecemos en buenos aires
todos estamos solos
nada cambia jamás
la noche cobra víctimas
y ella duerme con piyama de seda

noche de suerte

en guerra con su nombre
lo exhibí crudo en los mercados
sólo para entregarlo a la vergüenza

rasgué la trama de los ritos
descreí
le di a mirar por el ojo del mundo
y vio una prostituta lavándole los pies a un pobre loco

atormenté
bañado en desamor
deliraba un idioma de hombres solos

su escudo de oro falso dio al silencio
melodía fatal a baratijas

nadie junta cadáveres con la pala de otro
tomé prestado el borde de una sombra para cubrir un sueño
esa noche de suerte mi corazón bailaba

quería nada más un arrabal
y se ganó el infierno

armar el cuerpo

Yo le vi los ojos esa tarde: estaba herido
allí donde no se debe herir a un hombre
Andrés Rivera
 
a Jorge Boccanera

conozco ese dolor
fui su rehén
la carne que eligió para morder

todavía me raspa en días como hoy
y no quieras saber
la parte que entregué para encontrar
su lado vulnerable
la moneda que busca

con sólo verte sé donde te quema
es tan grande la sombra de ese lastre
como una noche sin final
cada mañana armar el cuerpo
remover esa pasta que te cubre los ojos
respirás y es igual a tragarse un cuchillo
sentís que el corazón se resquebraja
y larga cascaritas que enrarecen el aire

conozco ese dolor
le tengo vista la fisura
no es tu rival
es tu reverso
cuando lo doblegás
es el mejor esclavo

todas tenemos pancita cerca de los cuarenta

a Lisi Turrá

desafiamos al tiempo montadas en el arco del triunfo
saldado el viejo error
lo demás es peaje

-la ley de gravedad que hace lo suyo
un temblor de violencia al despertar-

no habrá estatuas de sal en esta fiesta
la cuenta regresiva le oprime el corazón a la piedad
nada de palabritas
a muerte las dueñas del anzuelo

bailamos
que el sudor dé cuenta de nosotras

somos lo que tenemos en la mesa de luz
y no soltamos esa red

si algo se quiebra
podríamos nadar en una gota de malicia
hundirnos en el fondo
hasta resplandecer

escrito bajo el agua

a Miguel Yasan


desciendo de un secreto
trazado bajo el agua por la quilla de un barco
un siglo de silencios me niega cada vez
me devuelve a una isla en donde soy la única habitante

privada del reflejo
caigo a una cifra indivisible
cadena trunca

¿qué cantaban los hombres en rumania?
¿de qué reían descalzos en la nieve?
¿tejían las mujeres su destierro?
¿ ladronas eran?
¿prostitutas?
¿piezas de cambio en el mercado negro?

busco en otra mirada el mapa de la sangre
en el dibujo de mis venas
falso sudario

es tan lejos de casa el beso que encendió mi corazón

coronación

Te mostraré el miedo en un puñado de polvo

T.S.ELIOT


Consisto en demoler la fe de otros
¿no se construye el hambre
en su lado animal
con el silencio ajeno ?

no es un invierno más
por debajo del ruido
alguien pule su hueso
intuye que mirar es apropiarse
abarca por demás

¿hay acaso inocencia
cuando el deseo se resuelve en codicia?

consisto en desmontar lo que no es mío
a quién le importa piedra sobre piedra
en la huella de atila levantaré mi reino
me verán conquistar tierra baldía
sin más oro que la desilusión

los que tejan la red
desertarán comiendo de su propia carnada

loba negra

viene la loba
es cada día más voraz
salgo a cazar su presa disfrazada de loca
no más de mí para entregar
la noche cabe entera en su respiración
se rasga en el aullido
si llegara a dormirme
viene la loba y no hay regreso
me pongo el brillo de su ojo feroz
y salgo a mendigar disfrazada de burla
le traigo pan y ruge carne
le traigo sangre y gime agua
negra loba de mí no tengo más
monto al sudor de su pelaje
me arrojo a depredar disfrazada de lástima

Laura Yasan 2017