La poesía de

Laura Yasan

Libros publicados

ripio

Edit. Nuevohacer 2007 Primer Premio Municipal bienio 2004-5

Presentación por Vicente Muleiro, poeta, ensayista y narrador argentino.

Digamos, si uno tomara el camino de la pura adjetivación, de la adjetivación fácil, que estamos ante un libro magnífico y lacerante, desolador y luminoso. Claro, no es esa la manera de dar cuenta de una obra. Digamos entonces: Ripio, el nuevo libro de poemas de Laura Yasan, de quien ya conocemos su aptitud para dar cuenta de llagas y de distancias, se planta aquí con la soberana posesión de sus recursos y lleva al máximo su decir doliente, su cara ensoñación de avanzar por un camino para abrazarse plenamente con el mundo y la feroz conciencia de una imposibilidad, de que el ripio del camino deformará sus sueños aunque, como fruto de consuelo, el camino siga estando ahí y siga estando ahí el deseo de transitarlo. Este libro se ofrece en tres partes como tres rutas: una ruta central, RIPIO, la primera parte, como una pura enunciación de la carencia, una segunda sección, mujer en el pais, donde se trata de contextualizar, la situación carente, de aproximarle una historicidad que no es, para nada, una historicidad monumentalista, y un tercer ramal, posdata, donde los otros se intercambian con el "uno mismo", para abrir, compartir, intercambiar máscaras y responsabilidades entre un sujeto paciente y los otros. PRIMER RECORRIDO No me parece casual un primer poema que se titule "noticias de mi vida", donde la autora se autodefine para que los lectores no digan después, cuando avancen la lectura del libro, que no estaban avisados: "Si alguien pregunta estoy en la frontera/ prueba los documentos de un cadáver/ que amontona ladrillos en el patio de atrás” ese sujeto que, lo dice en el mismo poema, tiene algunas obsesiones, por ejemplo : "memorizar las fallas del terreno", algo que lo/la torna especialmente apta para enumerar los ripios. Sigue, además, cito, "tratando de escapar" y en la huida comete algunos errores imperdonables como cavar, cito, "un túnel con una cucharita". Diríamos entonces: no solo busca lo imposible, sino que, además, lo busca mal porque es un tanto difícil, Laura, buscar si lo que se hace todo el tiempo es relevar aquello que falta./ Pero esta poeta es así. Del mismo modo que se entrena en las dificultades del camino es capaz de ver que hay "Tierra con terciopelo", un título prometedor de otros encuentros, de bellezas posibles en medio de la naturaleza indiferente, pero no, ella nos había avisado ella es experta, cito, en quedarse en el umbral de lo que sigue y no bajarse ni salir se puede estar y no en la franja terrosa de los hábitos guardarla en el cajón de los cubiertos para aguantarse otra estación se puede abrir una lata por día (Y, disgresión, me parece un arte mayor de Yasan esta combinación entre los abismos del ser y esas imágenes que aparecen de lo más vulgar de la vida cotidiana, hay que apuntar eso entre uno de sus más originales logros) Pero decíamos, si la Tierra con terciopelo amenazaba con hacer más soportable el ripio, su contracara, acaso, sin embargo insiste en la omnipresencia de cierto reino de la imposibilidad que iremos tratando de ver más a fondo porque estamos ante una poesía de una tremenda fuerza conceptual En ese reino de la imposibilidades, es posible que aparezcan hábitos excéntricos. Como (cito): "desayunar con líquido de frenos" o "pintarse la cara para una guerra nueva", • O sea: siempre hay que prepararse para combatir con lo amenazante, con lo que amenaza, con la zancadilla que nos tienen preparada otros o el paso del tiempo. • Las imágenes de esta poesía son cerradas. nos van metiendo en una gruta oscura aunque a veces quedará una escasa apertura, una puerta entreabierta : "tierra con terciopelo el salario del tiempo río revuelto y tarde puede que todavía quepa más” ' y por un reflejo instantáneo e instintivo de conservación queremos creer que ese "Puede que todavía quepa más" hay un lugar para la posibilidad. Más adelante, en este largo poema de tres secciones, ella se encargará de confirmar -paradoja de las paradojas- el valor dual de su decir "tierra con terciopelo mi equipaje el corazón perdido en el error" dice y dice , apuesta, se juega, en el verso final: "Ahora voy por todo", peligrosa, apuesta Laura Yasan. Ir por todo asegura la incompletud, la idea de que algo falta que recorre estas páginas, la idea, la sensación, de que la poesía se dirige a tratar de enumerar lo inapresable, a tratar de ver que es en nuestros destinos eso inapresable. aunque digas, con culpa: "no es para chicas malas el jardín" Yo diría que este arranque, esta primera aproximación alcanza para adentrarnos en uno de los núcleos de la Poesia de Ripio, algo que podríamos definir como una distancia fatal, el presente como carencia. Pero bien,veamos de que carencias y desconsuelos hablamos. SEGUNDO RECORRIDO (El cuerpo, lo cerrado) Como sabemos, el cuerpo es nuestra única sede en este mundo. Se nos presenta, o o pide que lo percibamos, si saliò al mundo convenientemente asistido—algo para nada seguro, casi todos nosotros hemos nacido de parto difícil-y como despliegue; pero a poco de andar exhibe sus grietas y sus limitaciones. Me ha llamado poderosamente la atención una serie corporal que se puede trazar en Ripio. Veamos. cito ¿es posible morir de intensidad en la jaula del tiempo? o es en la aceptación algo que interpela la contundencia de no estar y el cuerpo ahí o vivo en el terrorismo de esta jaula de huesos es fácil adptarse basta tenderse sobre astillas de vidrio como sobre un jardín y soportar la sangre dentro de la boca (nada menos, Laura, digo ¿no podría ocurrírsete una imagen un tanto menos cristiana en lo que lo cristiano tiene de pavoroso?) Del cuerpo, entonces, del despliegue -a los barrotes que te imponen el tiempo y los otros. La corporeidad como epifanía y como su revés. ¿Hay algunas pistas para salir.de esta dramática? Pues sí: el cuerpo de los otros, como en el poema Víspera: cito estar a salvo es leerme en tu cuerpo en esa lengua que pronuncia mi nombre y lo vuelve real No nos entusiasmemos demasiado con esta puerta de salida, la Laura es implacable y en su registro catastral de lo que falta las uñas se le rompen cito "de arañar esa puerta y destruir el nido cada vez." Qué mala suerte, Laura. Pero qué buena suerte, que buena suerte que puedas decirlo con esa dramaticidad intransigente, porque eso da cuenta de la búsqueda irrenunciable. TERCER RECORRIDO. La cosa. Estoy convencido que las mejores reflexiones sobre la poesía no la escriben los críticos sino los poetas en el ejercicio de lo que podríamos llamar la critica practicante, la crítica del que no solo mira la cancha, sino la del que sale a jugar la cancha. Hace muy poco, editorial Losada publicó "El amor al nombre", de la poeta francesa Martine Broda. Se trata de un ensayo sobre el lirismo y la lírica amorosa. Allí invierte y combate el criterio clásico del lirismo según el cual su objeto es el yo. Apoyándose en Jacques Lacan -con perdón-- Broda dice que el verdadero objeto de la poesía lìrica es el otro, considerado como esencialmente ausente/es lo único que produce el sentido", dice Broda. O sea: No un yo que busca conquistar, no. No. Lo que nos desvela es un "tú" inalcanzable, porque si lo alcanzamos deja de ser deseo. ¿Quiés es capaz de tener valentía de sumergirse en semejante embrollo, en convertir en inalcanzable aquello que se puede alcanzar. Pues los poetas, señores, las poetas: Laura Yasan. ¿Es esto desconsolador? ¿Nos bajoneamos confrontándonos con estas verdades? Pues no, de ninguna manera, Celebramos. Celebramos que una poeta venga a hablar de aquello que queremos alcanzar, de la irrepetible experiencia humana de vivir con cierto hambre a cuestas. Ese hambre es un motor. Produce encuentros. Genera poesía. Finalmente, quería decirle que Laura Yasan es una gran tramposa. Nos cuenta en sus poemas -poemas de una destreza técnica autónoma, es decir, absolutamente propia- nos cuenta en sus poemas que llora por los rincones. Lean este libro. Lean para no creerle. Porque Laura se lava la cara. Toma una lapicera, se enfrenta al papel en blanco y escribe: "ahora voy por todo" Y, poesía mediante, ese es el único credo que nos permite respirar de verdad. Vayamos por todo. O sea: Leamos la poesía de Laura Yasan.
VICENTE MULEIRO

Texto de contratapa por Horacio Salas

Uno de los métodos usuales para presentar un libro en pocas líneas, consiste en citar versos sueltos, fragmentos acertados, trozos elegidos de un espejo roto capaces de prismar la luz para que el posible lector se obnubile con matices, con juegos de colores. En el caso de Ripio se podrían elegir tantos versos precisos, tantas metáforas inéditas, tantos descubrimientos, que sería una injusticia con un libro que no acepta la lectura dispersa, ni la atomización. Se trata de un todo, un texto único que por más que se encuentre divido en poemas, merece una lectura unitaria, agregaría despaciosa y reiterada, porque cada nueva lectura descubre nuevas capas, nuevas cadencias. No suelo hacerlo, pero he leído este volumen varias veces, y en cada inmersión he encontrado distintos puntos de vista, sorprendentes, escondidas desgarraduras que pueden palparse, corporizarse en el lector en poemas sin caídas ni golpes bajos. Laura Yasan ha alcanzado su madurez creadora.
Si como afirmaba T. S. Eliot el mejor crítico es el que logra convencer a un lector para que lea un libro, ojalá pudiese lograr que el desconocido que tiene Ripio en sus manos me creyera cuando afirmo que está ante una obra que no habrá de desilusionarlo. Y que estas palabras no son de circunstancias. Vería que se trata de una poesía que desborda los chisporroteos y las modas: es pura persistencia.

HORACIO SALAS

noticias de mi vida

si alguien pregunta estoy en la frontera
pruebo los documentos de un cadáver
que amontona ladrillos en el patio de atrás
sus medallitas clavadas a la lengua
horas memorizando las fallas del terreno
un idioma en desuso y ahora es miedo
la manera más pura de medir

si alguien pregunta necesito analgésicos
algo para aguantar el clima extremo

sigo tratando de escapar
cavando un túnel con una cucharita
demorada en la red de un policial
donde cae la noche y los forenses mienten

tierra con terciopelo

I

se puede estar en la suma del tiempo
partir la imagen con la respiración
como si el aire fuese un espejo de agua
impulsar un vaivén que alcance apenas para una hamaca de fastidio
quedarse en el umbral de lo que sigue y no bajarse ni salir
se puede estar y no
en la franja terrosa de los hábitos
sentir arder esa palabra
guardarla en el cajón de los cubiertos para aguantarse otra estación
se puede abrir una lata por día
mirar un punto fijo en la pared
se puede estar en la boca de otros en la cama de otros
hablar de miedo con la luz apagada
rodar al desencanto por la suave pendiente de la edad
pareciera que no pero se puede
llenar de ropa sucia los silencios
tierra con terciopelo
estar y no
como pasar la vida en un cuarto de huéspedes
ser arena bajando por el delgado cuello de un reloj
la exactitud del número quebrado
estirar el dolor en la suma del tiempo
hasta caber completa en su tamaño

II

se puede carecer del amarillo
se puede preferir la liviandad
desayunar con líquido de frenos
sentarse en el sillón de la obediencia y no bajarse ni pedir
pareciera que no pero se puede
negociar un vaivén que alcance apenas para una cena desabrida
es una fe sin precedentes en los milagros de la elasticidad
todo cabe en la franja
las tortas con velitas las naranjas en polvo
un albañil dos píldoras tres fasos
cabe lo que se hará por la mañana
voy a blanquear esa pared
a pintarme la cara para una guerra nueva
a cerrar el museo de las voces que pronuncian mi nombre con rencor
la vida como un palo en la rueda de otros en la cama de otros
en mi cuerpo los días
una cansada hilera de elefantes sobre caminos de cornisa
soy tan flexible
cabe el bramido de las bestias cuando pierden la piel
cabe un mantel de hule dos súplicas tres fichas
la vida como un circo en la carpa de otras en la boca de otros
tierra con terciopelo el salario del tiempo
río revuelto y tarde
puede que todavía quepa más

III

lo que duele es la búsqueda
ese tramo infinito clavado a su lugar
¿y toda la aventura fue cruzar un pasillo dos baldosas tres pasos?
tierra con terciopelo mi equipaje
el corazón perdido en el error
suelta la permanencia en la vida de otros en la ilusión de otros

no es para chicas malas el jardín
nosotras vamos por el pétalo negro por su tallo de fuego
no es para chicas malas bordar una inicial
nosotras vamos por el filo
nada es tan perdurable en la suma del tiempo
es en la fe del salto cuando se abre la red
voy por la nervadura en la fragilidad
por el cardumen rojo pagué el precio

ahora voy por todo

plegado en sí

como un juego de cubos infinito
una muñeca rusa que guardara en el fondo
los gajos de una flor crecida en una grieta
hago trinchera en el silencio
y es la palabra que no digo
el ladrillo de furia en la cara del miedo
un lunes con la lengua cortando el paladar

lo que resta es apenas un átomo de tiempo
una laguna quieta duplicando la imagen del presente
plegándola en sí misma para aguantar la vida adentro de la vida
mi corazón latiendo en su mensaje turbio

¿es posible morir de intensidad en la jaula del cuerpo?
¿es posible que en ese atardecer
brille el error como una luna enferma
que me devuelva limpia al punto de partida?

lo real es impuro
podría soportar esa fragilidad
si conservara intactos los ojos cuando vuelvo
si pudiera ganarme la otra parte del día
merecer el misterio

desplegado

hay otra vida adentro de la vida
un alacrán de seda en su cofre de hambre
una gota de sangre desovando su cría al costado del tiempo

no todos sienten latir esa reserva
luce como una puerta clausurada
y es la entrada a un lugar de donde no se vuelve
un mascarón de proa abriendo el universo con los ojos en llamas

yo soy la pasajera de ese barco
he pasado tres muertes y una vida buscando su timón
y nada más encuentro retazos de tu piel
señales de un destino que apuñalara todo lo que toco

¿es así de incompleta como me ven los otros en la ilusión precaria de los días
mis pies lamidos por su boca
la furia del oleaje contra el casco vencido de esta nave fantasma?

lo real es impuro
es en el movimiento donde el paisaje cambia
y evoca del amor su versión más sublime
quién jura en falso sobre mi corazón

ripio

meterse en el espejo como una forma de turismo barato
enfrentar el fastidio de los síntomas
saber que en la penumbra se inventa la mitad
reconocerse en ese cuadro
-alguien tratando de escapar desde afuera hacia adentro-
trazar a mano alzada el boceto final y compararlo

sobra la percepción
hubo tantos cerrojos para una sola puerta
y tantas puertas para una llave falsa
hubo la minuciosa construcción de un andamio
¿para llegar a qué?
¿cuál era la aventura que esperaba una vez en la cima de un castillo de naipes?

viajo en ese autobús destartalado por caminos de ripio
el recuerdo ha cambiado los pueblos de lugar
nunca supe ubicarme en el espacio
por eso dejo marcas en los paisajes rotos que genera el desorden
por eso dura tanto un viaje tan corto

no es ganarse el perdón otra forma de olvido
hay que seguir igual cuando adelante hay niebla y llueve polvo
haber salido mil veces del equívoco
para aprender a equivocarse

principio de permanencia

a Juan Luis Andrade

así como en lo puro habrá crudeza
como fue lucifer el más hermoso entre los ángeles
abril el más ligero de los meses
y nadie
ha caminado jamás sobre papel de arroz sin dejar huella
ni trazado un sendero sobre el agua

creés en la distancia

y nada más girás sobre tu centro a la velocidad de un disco de vinilo

una voz te persigue
una carta te pisa los talones y lo darías todo por convertirte en sal si volteás a mirarla
(que un relámpago surque de nervaduras líquidas el cielo
que te lleven las aguas si con eso evitaras sus ojos implorando)

creés en el avance

así la travesía es el principio
de una ley que refuta el movimiento

no hay recuerdo tan límpido que pueda atravesarte cuando ya te hayas ido
tan lejos como puedas es demasiado cerca

no hay cuchillo tan lento

hoy función hoy

como todos los días despierto sobre un riel
confundida en el rumbo de los trenes que parten
la fe con su martillo
pongo el cuerpo en la calle y espero de la suerte algún favor
otra vez cacería
el pecho una recámara de aire comprimido
besos de corto alcance
palabras que no llegan a matar
vuelvo a cargar y sale circo
monos amaestrados
pañuelos infinitos de la boca
me toca equilibrista sobre cable de fuego
campo minado rock ferretería
nunca me sale cisne ni princesa

grado cero

el grado cero es un nido de urgencia en el centro del muro
una cría de cuervos el ombligo polar
el filo de sus alas puede cortar un reino en tiritas de nylon

bajan en línea recta con una extraordinaria percepción

del sur como lugar
como elemento

un trailer enganchado al siglo veintiuno
abre su catedral

SEXO FÁCIL
DROGAS DURAS
COMIDA RÁPIDA

con un fino concepto del sur como trastienda
como iglúes de chapa

sobra para envolver
una línea infinita con alambre de púa
en el desarmadero a voluntad

DROGAS RÁPIDAS
COMIDA FÁCIL
SEXO DURO

son infinitas las combinaciones

boby dogy

abrí la puerta y encontré un animal
lamía sobras del amor
subí a la compasión y traje leche tibia
busqué una tienda en medio de la noche
compré alimento para perros
una correa hermosa
salimos a pasear y volví con el cuello lastimado
busqué algo abierto en medio de lo mismo
conseguí una curita y aspirinas
él seguía con hambre de ese plato
le ofrecí restos de otra carne
hubo mordida astillas y sutura
busqué pañuelos en medio del cansancio
busqué en el beso y en las habitaciones
el nido de esos ojos el lazo la medida
busqué en la permanencia en la postergación

él me vio arrodillada buscando su alimento

ciclos

así funciona
ellos no saben cómo hacerlo
ellas no entienden cómo ellos no saben
ellos no saben cómo ellas no entienden
que ellos no saben
cómo hacer
lo de enmendar la parte
la que falta
cuerpo para llenar
se tiene para dar y no se sabe
cómo hacerlo
se finge o se disfraza
así funciona
se paga con palabras
lo que nos fue entregado con silencio
se pide una intención
ellos no saben reclamarla
ellas no entienden cómo ellos no saben
ellos no pueden
repartir ese peso
no saben cómo hacer
lo de la vida
ellas no pueden transmitirlo
el mensaje se ensucia
pasa de mano en boca
excede
superpone
así funciona el ciclo
de cómo interrumpirlo ellos no saben
ellas no entienden cómo ellos no saben

Laura Yasan 2017